Tarea 1: Caracterización socioeconómica de los usos del agua
Esta tarea tiene como objetivo desarrollar una metodología precisa para identificar, analizar y valorar los distintos usos del agua desde el punto de vista económico, considerando contextos de disponibilidad limitada de información, alta heterogeneidad territorial y diversidad sectorial.
Descripción Metodológica:
Paso 1: Clasificación y delimitación de los usos del agua
Definir los bloques de uso a considerar en el análisis, agrupando las actividades en categorías funcionales y económicas. (Tareas de análisis de usos y demandas). Los bloques mínimos sugeridos son:
- Uso urbano (doméstico y comercial).
- Uso agrícola (cultivos y pasturas).
- Uso industrial y energético (incluye minería e hidroeléctrica).
- Uso turístico y recreativo.
- Otros usos relevantes localmente: silvicultura, acuicultura, usos ancestrales o religiosos.
Delimitar espacialmente las zonas donde cada uso es predominante o representa una presión significativa sobre el recurso. Esta zonificación puede basarse en datos de planificación territorial, catastro de usuarios, inventarios de concesiones o mapas de cobertura del suelo.
Desde el comienzo de este trabajo se ha de ser consciente de que la disponibilidad de información económica sobre sectores de actividad, en términos de producción y empleo, no va a estar claramente vinculada con los tipos de utilización que se hayan descrito. Por ello, según esté configurada la información socioeconómica disponible, lo que puede ser particular de cada país, convendrá valorar determinadas agrupaciones o desagregaciones en los usos del agua. Esta dificultad es especialmente importante en economías terciarizadas, donde el sector servicios reúne gran parte del empleo y de los trabajadores, sin una clara vinculación o relación creciente con el uso del agua. En sentido contrario, la agricultura de regadío, que suele estar asociada con importantes consumos de agua, puede estar bien representada en sector primario, aunque quizá unida a otras actividades.
Paso 2: Recolección de información sectorial
Para la caracterización económica de los usos se busca reunir tres tipos de datos: 1) demanda y dotación, 2) cantidad de agua realmente utilizada, y 3) valor del beneficio obtenido con la utilización del agua, generalmente expresado en términos de VAB y empleo por cantidad de agua utilizada.
La demanda y dotación, ya ha sido trabajada en el plan hidrológico según se describe en el apartado de descripción general de usos y demandas de esta guía. La cantidad de agua realmente utilizada, agregada por unidad de demanda o territorio de análisis económico, puede ser compleja de obtener si se carece de registros con suficiente cobertura; a falta de mejor información puede recurrirse a los datos promedio de los balances realizados para la situación actual, según se explica en balances de recursos y demandas. Finalmente, los datos de beneficio, expresados como valor de la producción, deberán obtenerse de fuentes externas específicas. A tal efecto, se sugiere:
Revisar fuentes oficiales, tales como:
- Institutos de estadística (INE), nacionales o regionales.
- Ministerios sectoriales (agricultura, turismo, industria),
- Registros administrativos (licencias, declaraciones de uso).
Donde no existan datos directos, aplicar metodologías indirectas, como:
- Coeficientes técnicos de consumo por unidad de actividad: m³/hectárea, m³/habitación, m³/tonelada producida.
- Encuestas o entrevistas a usuarios clave, cooperativas, asociaciones productivas o gremios.
- Estudios previos regionales o académicos, para inferir rangos de uso y valor económico.
Para cada uso identificado, se debe recopilar información en las siguientes dimensiones:
- Valor Añadido Bruto (VAB) y Producción
- Estimar el VAB asociado al uso del agua en cada sector.
- Determinar la producción física y económica vinculada al recurso hídrico (ej. toneladas agrícolas, MWh generados, ingresos turísticos).
- Utilizar fuentes oficiales como censos económicos, estadísticas sectoriales y estudios técnicos.
- Empleo y Población Dependiente
- Cuantificar el empleo directo e indirecto generado por cada uso.
- Identificar la población beneficiada o dependiente de la actividad (zonas rurales, comunidades pesqueras, trabajadores del sector energético, etc.).
- Estructura Social y Productiva
- Caracterizar la organización interna de cada sector: tamaño de unidades productivas, tipo de actores (familiares, empresariales, comunitarios), formas de tenencia de recursos y niveles tecnológicos.
- Analizar la distribución socioeconómica de los beneficiarios y su relación con el acceso al agua.
- Productividad y Eficiencia del Uso del Agua
- Calcular indicadores de productividad hídrica, tales como:
- VAB/m3
- Producción física/m3
- m3/unidad de VAB
- Comparar la eficiencia económica entre sectores para identificar oportunidades de mejora y asignación óptima del recurso.
- Calcular indicadores de productividad hídrica, tales como:
- Importancia Territorial del Uso
- Mapear la distribución espacial de los usos del agua en la cuenca.
- Identificar zonas clave para cada actividad y su contribución al desarrollo local.
- Analizar interdependencias entre sectores y territorios (ej. agricultura que impulsa agroindustria, represas que favorecen la localización industrial).
Este paso es de importancia crucial, pero su materialización puede verse muy limitada por el nivel de desagregación que ofrezca la información estadística económica. Los esfuerzos de recopilación deberán centrarse, lógicamente, en aquellos sectores o subsectores económicos con mayor dependencia o utilización del agua. Determinados subsectores, como el de la energía hidráulica o el regadío, diferenciados del global energético o de la agricultura en general, pueden resultar especialmente explicativos. En sentido contrario, los ámbitos urbanos suelen reunir la mayor parte de la economía, especialmente en sociedades terciarizadas. Aquí, las redes urbanas, además de atender el abastecimiento de la población, suministran agua al sector servicios, y a una multiplicidad de actividades comerciales e industriales, que puede no ser fácil de individualizar en las informaciones económicas recopiladas ni tampoco en los consumos de agua específicos. Además, no puede ignorarse que determinadas industrias pueden concentrar la mayor parte del consumo de agua y que ciertas otras, aunque no conlleven grandes consumos, pueden estar ligadas a importantes valores de producción económica.
Paso 3: Sistematización comparativa por bloque de uso
Se debe realizar un análisis cruzado de la información económica, social y territorial para identificar sectores estratégicos, desigualdades en el acceso al agua y oportunidades de mejora en la eficiencia y sostenibilidad del uso.
Es necesario validar los resultados con actores relevantes del territorio, incluyendo autoridades locales, organizaciones comunitarias, expertos sectoriales y usuarios del agua. La retroalimentación debe incorporarse para mejorar la precisión y pertinencia del análisis.
- Tabla comparativa de bloques de uso con indicadores clave: valor agregado, eficiencia, presión hídrica, detallando el valor de producción y de empleo por cantidad de agua utilizada en cada sector o subsector económico.
- Mapas temáticos que muestren la distribución territorial de los usos principales.
- Diagnóstico sectorial orientado a decisiones del plan hidrológico en términos de:
- Asignación eficiente del recurso.
- Estrategias de incentivo o reconversión.
- Regulación diferenciada por actividad.
Obsérvese que estos datos socioeconómicos, especialmente las productividades por unidad de volumen de agua utilizada, podrán después utilizarse para informar, junto con otros elementos, sobre la capacidad de pago por la prestación de los servicios del agua, de cada tipo de utilización. Esto puede ayudar a explicar que ciertos tipos de uso o sectores ofrezcan distintos grado de recuperación de los costes.



