Definición de horizontes temporales
En el marco del análisis económico de los usos del agua, la definición de horizontes temporales constituye un elemento central para proyectar con coherencia la evolución futura del sistema hídrico y orientar decisiones estratégicas fundamentadas. El horizonte actúa como el marco temporal común sobre el cual se proyectan los factores determinantes, las demandas futuras y las presiones, permitiendo estructurar los balances hídricos y anticipar déficits o incumplimientos. La Definición de horizontes y del periodo de revisión del plan de esta Guía está particularmente dedicado a la definición de los horizontes temporales y del periodo de revisión del plan hidrológico.
Un horizonte bien establecido permite observar con suficiente antelación las zonas donde podrían aparecer problemas estructurales de suministro, facilitando un análisis más detallado y la formulación de medidas adaptadas a tiempo.
Este aspecto cobra especial importancia en países con fuerte crecimiento de la demanda, como ocurre en muchos contextos latinoamericanos, donde sectores como el agrícola, el industrial o la producción hidroeléctrica podrían experimentar un desarrollo significativo. La correcta fijación del horizonte garantiza, además, que las proyecciones sean comparables entre sectores y niveles territoriales, evitando distorsiones derivadas del uso de marcos temporales dispares.En consecuencia, la utilidad técnica y estratégica del horizonte reside en que permite:
- Estructurar la evolución de la demanda por sectores y territorios.
- Evaluar las presiones previstas sobre el recurso y su sostenibilidad.
- Estimar el impacto económico de los déficits proyectados y de las medidas necesarias para corregirlos.
A continuación se resumen los criterios para, si no existe una determinación prevalente, fijar el horizonte u horizontes futuros, estos criterios tienen un mayor desarrollo en la definición de horizontes temporales y periodo de revisión.
- Detección temprana de déficits – En países con crecimiento demográfico o agrícola acelerado, un horizonte amplio puede permitir identificar zonas donde la oferta no cubrirá la demanda.
- Evaluación de objetivos de calidad – El horizonte debe ofrecer espacio temporal suficiente para registrar la posible evolución de vertidos, retornos y caudales circulantes, que afectarán al buen estado de las masas de agua.
- Cambio climático – Si se dispone de proyecciones hidrológicas, conviene calcular el balance con y sin impacto climático para un horizonte temporal razonablemente alejado.
- Grado de desarrollo de la GIRH – En cuencas más consolidadas (demanda estable, presiones conocidas) el horizonte puede acortarse e incluso coincidir con el periodo de revisión del plan.
Con base en estos criterios se podrían considerar los siguientes horizontes:
- Horizonte futuro operativo o de corto plazo
- Duración estimada: entre 6 y 10 años.
- Finalidad:
- Coincide generalmente con el ciclo vigente del plan hidrológico.
- Sirve para definir asignaciones de recursos y medidas de implementación inmediata.
- Permite vincular directamente las proyecciones económicas a decisiones de gestión concretas.
- Deberá ofrecer tiempo suficiente para la implementación de las medidas y la obtención de sus efectos.
- Contextos recomendados: útil en planes con grado medio o avanzado de implementación de la GIRH.
- Horizonte estructural o de largo plazo
- Duración estimada: entre 10 y 20 años, o más alejado para la consideración del cambio climático, según el ritmo de crecimiento del país o territorio.
- Finalidad:
- Permite identificar déficits estructurales, tendencias de presión y necesidades de transformación profunda.
- Sirve para integrar variables de crecimiento poblacional, expansión agrícola o industrial, y para anticipar impactos del cambio climático.
- Es clave para orientar inversiones estratégicas, como modernización del riego, nuevas fuentes de abastecimiento, o tecnologías emergentes.
- Contextos recomendados: imprescindible en países con alta dinámica demográfica o económica, donde se espera un crecimiento sustancial de la demanda.
El horizonte u horizontes temporales a considerar en las tareas a realizar para elaborar un plan hidrológico es un periodo cuya definición obedece a motivos diferentes a los que determinan la definición del periodo de revisión del plan.
La definición de horizontes futuros y el establecimiento del período de revisión del plan deben ser entendidos como instrumentos complementarios. Mientras los horizontes permiten proyectar con antelación las principales tendencias e identificar riesgos estructurales, el período de revisión garantiza la capacidad del sistema de planificación para validar o ajustar esas proyecciones de forma periódica. El segundo debe ser inferior al primero, asegurando así la trazabilidad y corrección oportuna de las decisiones estratégicas.



