Requisitos de calidad del agua para atender las demandas
Según el uso al que se destinen las aguas, habrá unas determinadas condiciones de calidad que, si no se alcanzan, pueden resultar limitantes para la utilización (Evaluación del estado de la calidad de las aguas y objetivos de calidad). Este es un aspecto importante a la hora de llevar a cabo el estudio de demandas porque, aunque existen técnicas de tratamiento que pueden ayudar a superar este tipo de dificultades, su coste puede hacer inviable la utilización de las aguas brutas.
Aunque el plan hidrológico adopte como objetivo el alcanzar la buena calidad de las aguas, no se puede dar por hecho su logro. Además, aguas con buena calidad, es decir, en condiciones próximas a las naturales, pueden resultar inapropiadas para atender determinados usos particularmente exigentes, por ello se ha de ser consciente de los requisitos particulares que respecto a la calidad presentan los distintos tipos, o incluso unidades, de demanda.
Según los tipos de uso:
- En el caso del uso para abastecimiento, es común que existan ciertas normas reguladoras de las condiciones que tienen que reunir las aguas para destinarlas a la potabilización. Estas normas son, en general, comunes para cada país y aplicarían en cada plan hidrológico sobre todas las demandas de esta naturaleza, según el marco legal vigente. En cualquier caso, el plan deberá describir esas condiciones para las demandas urbanas, señalando en su caso las posibles excepciones o variaciones de la regla general que puedan admitirse.
- En el caso de las demandas agropecuarias puede abrirse un abanico más diverso, que dependerá de los tipos de cultivo, la naturaleza de los suelos, los sistemas de drenaje y otros condicionantes agronómicos. Será importante que cada unidad de demanda incluye una referencia a las condiciones mínimas de calidad admisibles.
- En cuanto a demandas industriales, también pueden requerir unas condiciones de calidad muy variables y a veces altamente exigentes. Las instalaciones industriales pueden tener cierta capacidad para incorporar sistemas de tratamiento previos que, de no ser muy sencillos, difícilmente resultan viables para el caso del regadío.
- Pueden presentarse otros usos con requerimientos específicos y será necesario conocerlos. El caso, por ejemplo, de la acuicultura continental resulta paradigmático, en este caso pueden aparecer requisitos diversos de acuerdo con las especies (peces, moluscos, artrópodos…) o fases de desarrollo de las especies, que se produzcan en la instalación.
Entre los aspectos cualitativos de las demandas también habrá que ver si existen o deben imponerse condiciones generales o específicas (por unidad de demanda) para el vertido de los retornos. Este hecho puede ser importante cuando dichos vertidos se reciben en zonas de captación de agua para su potabilización, y en otras diversas circunstancias, donde los retornos de un aprovechamiento o conjunto de aprovechamientos pueden condicionar la utilización del recurso aguas abajo.



