Proyecciones y escenarios futuros
El plan debe contener una previsión de cómo evolucionará la demanda en los próximos años, considerando factores como el crecimiento poblacional, la expansión agrícola o industrial, el desarrollo urbano, las políticas públicas, y los efectos del cambio climático. Estos escenarios deben permitir evaluar la sostenibilidad del sistema a futuro y anticipar medidas de gestión.
Es fundamental que el contenido exponga los distintos horizontes temporales y escenarios de desarrollo contemplados, que serán coherentes con generales del plan hidrológico (sobre horizontes temporales del plan ver definición de horizontes temporales y periodo de revisión para los que deberán quedar cuantificadas las magnitudes de las unidades de demanda, considerando también la posible desaparición de algunas de las actuales o la inclusión de otras nuevas en horizontes futuros.
Además de horizontes temporales a corto y medio plazo, convendrá también establecer una estimación de las demandas de agua a largo plazo, para estudiar su viabilidad tomando en consideración los efectos del cambio climático sobre los recursos hídricos y, si fuera posible y necesario, sobre la propia magnitud de las demandas.
En general, esta estimación de demandas futuras, además de tener en cuenta los factores determinantes para su evolución antes indicados, deberá ser consistente con las planificaciones sectoriales que impulse el país a través de sus administraciones nacionales, regionales o locales; en particular, aunque no exclusivamente, sobre sectores como el abastecimiento urbano, la agricultura de regadío o la energía, tipos de uso especialmente demandantes de agua. Es decir, el plan hidrológico deberá tomar en adecuada consideración esos instrumentos sectoriales, con cuyos promotores se deberá establecer un diálogo imprescindibl.



