Criterios para la evaluación de la consistencia de las actuaciones previstas en el plan hidrológico con la afección del cambio climático
Según se ha indicado en el apartado de Resultados de la planificación hidrológica con visión de GIRH el programa en que se identifican, con una caracterización básica, las actuaciones necesarias para alcanzar los objetivos básicos de la planificación es uno de los resultados fundamentales de un plan hidrológico. Con frecuencia, se trata de actuaciones relevantes, bien desde el punto de vista de la inversión y del plazo de ejecución o bien desde el punto de vista normativo. Por ello, debido tanto al esfuerzo que puede suponer la materialización de las actuaciones como a su efecto a largo plazo, resulta de sumo interés evaluar la consistencia de dichas actuaciones con la afección del cambio climático. Es decir, se trata de verificar, asumiendo las incertidumbres a las que se ha hecho referencia en los apartados previos, que las actuaciones previstas en el plan hidrológico mantienen su eficacia en los escenarios de cambio climático considerados.
Para ello deben realizarse el balance entre recursos y demandas, así como el análisis de la calidad de las aguas teniendo en cuenta los resultados del balance, considerando la afección del cambio climático sobre las distintas variables. Para introducir la afección del cambio climático en el análisis de consistencia de las actuaciones se recomienda:
- Recursos hídricos en régimen natural: introducción en el balance de las series de aportaciones de recursos hídricos en régimen natural afectadas por los coeficientes resultantes para cada uno de los escenarios regionalizados de cambio climático considerado, tal como se ha indicado en el apartado dedicado a la afección sobre los recursos.
- Demandas: introducción en el balance de las demandas de acuerdo con la elección de cada país: utilizar las demandas mensuales estimadas para los horizontes futuros prescindiendo de la afección del cambio climático para todos los usos o bien mantenerlas para todos los usos salvo el agrario. En esta hipótesis, la demanda agraria se estimaría suponiendo la distribución de cultivos indicada en el horizonte futuro y las variables climáticas básicas afectadas por el cambio climático.
- Régimen de caudales ecológicos: mantener los correspondientes a la situación actual.
Si tras la realización de los balances se detecta que en los escenarios de cambio climático o bien no es posible atender adecuadamente las demandas o bien es previsible un empeoramiento del estado (calidad) de las aguas, se pondrá de manifiesto esta tendencia. Se identificará si el problema puede deberse a insuficiencia de las actuaciones previstas (por ejemplo, necesidad de mayor capacidad -volumen- de depuración o de tratamientos que consigan una mayor reducción de contaminantes, necesidad de mayor capacidad de transporte de conducciones, necesidad de mayor capacidad de almacenamiento de los embalses, etc.) o bien a no idoneidad de las actuaciones (por ejemplo, exceso de capacidad de almacenamiento de los embalses previstos o capacidad de transporte no utilizada de las conducciones previstas, debido a la modificación de las aportaciones, etc.). En ambos casos, pero especialmente en el segundo, se recomienda proceder a la revisión de las actuaciones previstas, y a recomendar posibilidades de adaptación, entre las que puede encontrarse su implementación por fases, en función del resultado de los programas de seguimiento.



