Análisis y evaluación de la situación de partida
En esta fase se organiza, revisa y evalúa la información existente para cada cuerpo de agua del área de estudio. El objetivo es tener una visión clara y documentada de los datos disponibles relativos a:
- Usos del agua.
- Límites ambientales y normativos.
- Presiones identificadas.
- Disponibilidad de datos históricos y actuales de calidad y cantidad.
El resultado es un inventario estructurado que servirá de base para identificar carencias y planificar el diseño de la red de monitoreo.
Esta evaluación parte de la comparación sistemática entre la información disponible y los requisitos normativos establecidos, teniendo en cuenta tanto los usos definidos para el agua como las presiones detectadas sobre los cuerpos de agua. El análisis permite:
- Detectar deficiencias en el monitoreo y en la caracterización de presiones.
- Identificar los cuerpos con suficiente información para el diagnóstico y aquellos en los que se requieren campañas complementarias.
El producto final de esta tarea es un inventario evaluado de la información existente, indicando para cada cuerpo de agua el grado de cobertura y de confianza de los datos, lo que proporcionará la base técnica para la fase de diagnóstico y la definición de la red de monitoreo.



