Distribución temporal de caudales mínimos en ríos permanentes

La distribución temporal de caudales mínimos se establece mediante la selección de periodos homogéneos y representativos en función de la naturaleza hidrológica del cuerpo de agua y de los ciclos biológicos de las especies autóctonas identificándose. Dependiendo de la estacionalidad, y de las características corológicas de las zonas, es frecuente diferenciar, al menos, dos períodos distintos dentro del año, época seca y época húmeda. Esta distribución se puede llevar a cabo según el nivel de complejidad y la disposición de datos mediante los cuatro tipos de métodos presentados en el cuadro anterior: hidrológicos, hidráulicos, hidrobiológicos y holísticos.


Distribución final de los caudales

Una vez determinado el caudal mínimo base (por ejemplo, el correspondiente al periodo de estiaje), es necesario distribuirlo a lo largo del año en forma de régimen estacional o mensual. Para ello, se pueden aprovechar las pautas del régimen natural del río. Una metodología sencilla consiste en mantener la misma forma estacional que el hidrograma natural: es decir, asignar caudales mínimos más altos en meses húmedos y algo menores en meses secos, guardando proporción con los caudales medios de cada mes en estado natural.

Por ejemplo, si el caudal mínimo calculado (Qmín) corresponde al mes más seco, para un mes húmedo podría fijarse un valor mayor multiplicando Qmín por la razón entre el caudal medio de ese mes húmedo y el caudal medio del mes seco. De este modo, obtenemos una serie de caudales mínimos mensuales que preserva la variación estacional característica del río. Esta distribución temporal garantiza que el régimen ecológico no sea un valor fijo todo el año, sino que refleje las fluctuaciones naturales, manteniendo caudales más elevados en épocas de lluvia y asegurando mínimos suficientes en épocas secas.