Definición de criterios para evaluar el cumplimiento de los objetivos
La definición de los objetivos de la planificación con visión de GIRH es un paso básico, pero no suficiente. Es necesario complementarla con el establecimiento de criterios que permitan evaluar el grado de cumplimiento de los objetivos definidos.
El establecimiento de estos criterios es una cuestión esencialmente técnica y, como se indicará después, susceptible de modificación en el tiempo, como consecuencia tanto del avance en la implementación de los planes como del avance de la técnica de planificación. Por ello, a diferencia de lo que se ha propuesto como solución óptima para la definición de los objetivos de la planificación, la definición de los criterios técnicos para evaluar su cumplimiento debe ser objeto de normativa de menor rango, inferior al reglamento o incluso, si se considera más adecuado, de lineamientos o guías técnicas, con objeto de que su modificación pueda ser ágil.
En definitiva, se trata de contar con un criterio que determine cuándo se considera que una demanda se atiende adecuadamente y de otro criterio que indique cuándo se alcanza un estado de las aguas que se considere bueno. A continuación se plantean los elementos que se recomienda considerar para definir estos criterios. Cada país deberá decidir cómo los define en función de sus circunstancias particulares y si la definición es única para todo el territorio nacional o bien particularizada por ámbitos territoriales de planes hidrológicos.
Se recomienda tener en cuenta la gradualidad en la consecución de los dos objetivos indicados en función de la situación de partida de cada cuenca y país, destacando el carácter cíclico de la planificación. En general, no es abordable ni por criterios técnicos ni económicos que el primer plan resuelva todos los problemas del ámbito territorial de planificación en cuanto a satisfacción de las demandas y consecución del buen estado. En particular, esta última concepción con una visión ecosistémica, que integra lo físico químico y lo biológico, considerando también la sostenibilidad de los ecosistemas asociados a las masas de agua, requiere información de redes de medida de parámetros biológicos, habitualmente no disponible en una primera fase. Esta idea de gradualidad debe estar presente en la definición de los criterios que determinan el cumplimiento de los objetivos, adecuando su grado de exigencia al punto de partida de cada ámbito territorial objeto de la planificación.



