
3.4.2 Inventario de presiones sobre el medio hídrico
Definición:
El inventario de presiones e impactos constituye el instrumento diagnóstico mediante el cual un Plan Hidrológico, bajo enfoque de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH),localiza y caracteriza todas las actividades antrópicas capaces de modificar el régimen, la calidad o la morfodinámica de los cuerpos de agua. La información resultante permite cuantificar el riesgo que estas presiones representan para la calidad de las aguas y la integridad ecológica de los ecosistemas acuáticos y los servicios que prestan.
Objetivo:
Identificar y caracterizar todas las actividades humanas que afectan los recursos hídricos en la cuenca, cuantificando su impacto para fundamentar las medidas de gestión. En particular, este inventario busca.
- Identificar y ubicar actividades humanas que afectan negativamente los recursos hídricos.
- Estimar su magnitud, duración e impacto sobre los cuerpos de agua.
- Generar insumos clave para la definición de medidas correctoras, preventivas o de mitigación.
- Apoyar la toma de decisiones en la gestión sostenible del agua y el cumplimiento de objetivos ambientales y sociales.
Utilidad:
- Sustenta el abastecimiento de agua segura al identificar focos críticos de contaminación o sobreexplotación.
- Garantiza la salud de los ecosistemas acuáticos, al proporcionar evidencia técnica sobre las presiones significativas que comprometen sus funciones.
- Refuerza la sostenibilidad de los usos productivos (agrícolas, industriales, urbanos) mediante la priorización de intervenciones que reduzcan riesgos de escasez o deterioro.
- Permite demostrar el cumplimiento de la normativa ambiental nacional y de los compromisos internacionales (ODS 6).
La elaboración del inventario es más eficiente en países que disponen de registros administrativos consolidados (concesiones, licencias de vertido, catastros de infraestructuras). En contextos con información dispersa o inexistente, se requiere combinar teledetección, prospecciones de campo y metodologías participativas, lo que incrementa el esfuerzo técnico y presupuestario.
Desafíos regionales.
- Institucionalidad frágil o fragmentada, con competencias solapadas en la gestión del agua.
- Déficit de información sobre autorizaciones, caudales efectivamente extraídos y cargas vertidas.
- Alta prevalencia de actividades informales o no reguladas, especialmente en zonas rurales o periurbanas.
- Control e inspección limitados sobre infraestructuras que alteran cauces o zonas ribereñas.
Estos retos exigen un enfoque adaptativo y gradual, que combine fuentes de información heterogéneas, valide resultados con actores locales y priorice las presiones de mayor impacto para optimizar recursos y tiempos.



