3.3.5 Geología e hidrogeología

La geología y la hidrogeología del territorio definen las características estructurales y dinámicas del subsuelo, las cuales determinan el almacenamiento, circulación y disponibilidad de los recursos hídricos subterráneos. Este análisis es clave para comprender la relación entre el sistema hídrico superficial y el subterráneo, así como para planificar un uso sostenible del agua en el largo plazo.

A continuación, se presentan los componentes esenciales que deben abordarse:

Contenidos clave:

  • Cartografía de formaciones geológicas principales:
    • Identificación de unidades litológicas dominantes (rocas ígneas, sedimentarias, metamórficas) y su disposición espacial.
    • Análisis de estructuras geológicas relevantes: pliegues, fallas, fracturas, diaclasas.
    • Relación entre la geología y las propiedades hidrológicas del terreno (retención, filtración, drenaje natural).
  • Identificación de acuíferos y unidades hidrogeológicas:
    • Delimitación de acuíferos libres, confinados y semiconfinados presentes en el territorio.
    • Caracterización de su extensión, profundidad, capacidad de almacenamiento, recarga natural y conectividad con fuentes superficiales.
    • Localización de zonas de recarga y descarga, así como su grado de vulnerabilidad ante contaminación.
  • Características estructurales del subsuelo:
    • Evaluación de parámetros hidrogeológicos como la permeabilidad, porosidad efectiva, transmisividad y coeficientes de almacenamiento.
    • Presencia de fracturas o discontinuidades geológicas que faciliten el flujo subterráneo o actúen como barreras hidráulicas.
    • Influencia de las condiciones del subsuelo en la viabilidad de pozos, captaciones, infraestructura de recarga artificial u obras subterráneas.
 
⚠️ Importante:

La geología no solo condiciona la oferta subterránea, sino también la calidad del agua. Formaciones ricas en sales, minerales o materiales orgánicos pueden afectar los usos posibles del recurso (abastecimiento, riego, industria).

Recomendación:

Utilizar mapas hidrogeológicos actualizados, perfiles geológicos transversales y datos de sondeos o perforaciones, que permitan estimar con precisión la disponibilidad y sostenibilidad del agua subterránea.