2.2.1 Objetivos de la planificación hidrológica con visión GIRH
El objetivo genérico de los planes GIRH es la seguridad hídrica, entendida en sentido amplio. Es decir, que el propósito de estos instrumentos de planificación sectorial tiene que ver con asegurar, con un determinado nivel de calidad y garantía, el suministro de agua para los usos socioeconómicos que se demanden. Entre esos usos destaca, obviamente, el abastecimiento de la población, pero también habrá que considerar otros fines que cuentan con el agua como factor de producción para la generación de riqueza y bienestar, tales como el regadío, la producción de energía, las actividades industriales y demás usos económicos del agua. La protección del agua y de los ecosistemas acuáticos está también englobada en esta ecuación, tanto desde el aseguramiento de nuestra salud como desde otros conceptos más generales de protección, donde no pueden quedar ignoradas las creencias tradicionales: «El agua no es un bien comercial como los demás, sino un patrimonio que hay que proteger, defender y tratar como tal».
Disponer de claros objetivos de la planificación ayuda a delimitar el alcance de estos planes, y con ello, a filtrar la tipología y finalidad de las medidas que deberán incorporarse en el programa de actuaciones que acompaña al plan. Obviamente, los planes GIRH son planes integradores, que exigen una importante coordinación con diversas políticas y planificaciones sectoriales, cuyas medidas particulares podrán trasladarse al programa de actuaciones que acompaña al plan GIRH en la medida en que resulten sinérgicas para el logro de sus objetivos. Así, en el marco de los objetivos generales mencionados, merece una consideración particular el tratamiento que en estos planes hidrológicos se dé a sequías e inundaciones, cuyos efectos indeseados amenazan tanto la seguridad hídrica como la protección ambiental.
Al hablar de los resultados de la planificación hidrológica se tratará la consideración de fenómenos extremos de ocurrencia coyuntural, como sequías e inundaciones, asumiendo que se trata de problemas que el plan hidrológico deberá identificar en tanto que están relacionados con los objetivos de la planificación y que, en consecuencia, sus medidas puedan tener cabida en el programa de actuaciones, sin perjuicio de que para abordar con detalle su gestión y mitigación se pueda recurrir a la elaboración de planes específicos, planes para los que resultará muy recomendable que queden establecidos sobre el mismo ámbito territorial que el de los planes hidrológicos.
Parece clara la necesidad de especificar y detallar los objetivos de la planificación hidrológica para la implementación de la GIRH en las normas de mayor rango legal posible. Alcanzar los objetivos indicados en el párrafo anterior requiere la coordinación de la planificación hidrológica con otras planificaciones sectoriales, para las cuales los recursos hídricos son un insumo básico, bien de carácter productivo o bien de carácter ambiental.



