Integración de zonas protegidas en la planificación hidrológica: visión regional y buenas prácticas

En la Región, diversos países han comenzado a incorporar zonas protegidas en sus procesos de planificación hidrológica como una buena práctica para fortalecer la gestión integrada del recurso hídrico. Esta integración busca asegurar que las acciones planificadas consideren el valor ecológico y estratégico de estas zonas, promoviendo su conservación.

Casos ejemplares de integración efectiva

Diversos países han desarrollado planes que articulan exitosamente la planificación hídrica con la gestión de zonas protegidas:

  • Colombia – POMCA del Río Chinchiná: Incorporó páramos, bosques altoandinos y humedales, con objetivos concretos (como frenar la expansión agrícola en el páramo) y medidas como reforestación y adquisición de predios estratégicos. Implementó un monitoreo robusto en alianza con el Parque Nacional Natural Los Nevados.
  • México – Programa Nacional de Reservas de Agua: Estableció reservas ecológicas en cuencas con bajo nivel de desarrollo hídrico, protegiendo caudales para ecosistemas (ej. Pantanos de Centla). Basado en estudios técnicos, este modelo ha sido replicado en otros países con apoyo del BID y WWF.
  • Perú – Plan de la Cuenca Chira-Piura: Vinculó las acciones del plan con humedales costeros y lagunas altoandinas, estableciendo metas de caudales ecológicos y promoviendo la coordinación entre áreas protegidas y acciones aguas arriba.
  • Argentina – Plan de Saneamiento Matanza-Riachuelo: Aunque orientado a saneamiento, protegió humedales urbanos y planicies de inundación frente a urbanización, estableciendo metas de conservación y regulación hidrológica. 
  • Costa Rica – Plan de Cuenca del Río Savegre: Integró la planificación con la declaratoria de Reserva de Biosfera UNESCO, protegiendo bosques primarios y rechazando proyectos hidroeléctricos en tramos clave del río.