Redes de monitoreo

Definición:

Las redes de monitoreo son sistemas estructurados de observación que permiten registrar de forma sistemática y representativa una o varias variables relacionadas con el ciclo hidrológico, en general, y en particular con los recursos hídricos, en términos de cantidad, calidad, disponibilidad o uso. Están conformadas por un conjunto de estaciones fijas o móviles manuales o automáticas, distribuidas espacialmente en la unidad de gestión /cuenca hidrográfica. Estas redes están diseñadas para generar información sobre el estado, comportamiento y evolución de las aguas superficiales y subterráneas, así como sobre otras variables ambientales y climáticas que condicionan su disponibilidad y estado. Los datos obtenidos constituyen una base fundamental para el diagnóstico, la planificación, la gestión y el seguimiento de los recursos hídricos.

Objetivo:

El objetivo de las redes de monitoreo es generar información técnica fiable, trazable y sistemática sobre las variables meteorológicas y el estado de los recursos hídricos y  las presiones que inciden sobre estos, que permita sustentar el diagnóstico, seguimiento y evaluación del plan hidrológico. Esto incluye la cuantificación del recurso disponible, el control de la calidad del agua, el análisis del uso y explotación del recurso, así como la detección temprana de alteraciones relevantes (naturales o antrópicas), con el fin de facilitar la gestión integrada, la toma de decisiones y el cumplimiento de los objetivos establecidos en el plan.

Utilidad:

Las redes de monitoreo constituyen la base operativa del sistema de información hidrológica del país o la cuenca. Su utilidad principal radica en:

  • Apoyar la elaboración y actualización de los planes hidrológicos, mediante diagnósticos basados en datos empíricos.
  • Respaldar la evaluación del estado de la calidad de los cuerpos de agua y el cumplimiento de objetivos de calidad y cantidad.
  • Sustentar los balances hídricos y análisis de riesgos, incluyendo sequías, avenidas, contaminación y sobreexplotación.
  • Validar y alimentar modelos hidrológicos y de calidad del agua, aumentando la robustez de las proyecciones y escenarios.
  • Facilitar la toma de decisiones públicas y privadas, mediante indicadores verificables y registros históricos.
  • Garantizar la transparencia, trazabilidad y confiabilidad de la información técnica.

Contenidos que deben abordarse en un plan hidrológico

Guías de referencia: