Modelo conceptual, esquematización y zonificación de los recursos hídricos naturales

El modelo conceptual describe el funcionamiento del ciclo del agua en el ámbito territorial de estudio, lo que permite identificar las zonas de generación de recursos hídricos y las áreas de salida o descarga natural y antrópica. También facilita la localización de los aprovechamientos existentes y la caracterización de la evolución de la calidad del agua a lo largo de su recorrido dentro del área de planificación. Comprender estos aspectos es fundamental para preparar adecuadamente las tareas posteriores de simulación y cálculo numérico. Se sugiere agregar un esquema de modelo conceptual con componentes, entradas de agua, procesos de la cuenca, almacenamientos, interacciones, salidas del sistema, para facilitar el diseño del modelo topológico del sistema.

Resulta útil realizar un esquema del modelo conceptual con componentes, entradas de agua, procesos de la cuenca, almacenamientos, interacciones y salidas del sistema. Este esquema facilitará la realización del modelo topológico del sistema.

Aunque la zonificación no es un requisito imprescindible para comprender y representar el modelo conceptual de la cuenca en estudio, constituye una herramienta de apoyo útil frente al enfoque integral. Este último plantea la cuenca como un sistema unificado, analizando sus procesos, entradas y salidas, de manera global el territorio, evitando fragmentarlo. Ya sea aplicando una zonificación o adoptando un enfoque integral, es necesario, antes de iniciar los cálculos numéricos (basados en bibliografía y datos disponibles), tener claridad sobre los siguientes aspectos:

  • La distribución espacial de la precipitación en el área de estudio, incluyendo la posible influencia de la nieve y el hielo, así como el tratamiento de la estacionalidad anual.
  • Los factores locales que afectan la distribución de precipitaciones y temperaturas, como la altitud y la cota de la isoterma 0ºC.
  • Las principales zonas generadoras de recursos hídricos y las áreas propicias para la infiltración y recarga natural de acuíferos.
  • La interacción río-acuífero, identificando tramos fluviales que actúan como ganadores o perdedores de caudal, en función de su conexión con la escorrentía subterránea.

Este análisis conceptual permitirá tomar decisiones clave de diseño para el cálculo del inventario, ajustadas a la disponibilidad de información, tales como:

  • La resolución temporal del estudio (paso y rango temporal).
  • La configuración espacial a utilizar (modelo discreto o distribuido).
  • El tipo de resultados esperados, en función del uso previsto del inventario dentro del plan hidrológico.

Para establecer la delimitación hidrográfica de la zona de estudio, idealmente coincidente con un cuenca o agrupación de cuencas hidrográficas, y habiendo tenido en cuenta la problemática de esa división expuesta en los criterios para la definicion del ambito territorial. Se debe tener en cuenta la delimitación de cuenca, subcuencas, o microcuenca, ya sea natural o modificada por intervenciones antrópicas. Se recomienda llevar a cabo cinco actividades:

  1. Identificación de límites administrativos.
  2. Identificación de aguas superficiales
  3. Identificación de glaciares y nieves.
  4. Identificación de aguas subterránea.
  5. Zonificación de las áreas hidrográficas sobre las que construir el inventario.

Identificación de límites administrativos

En el inventario de recursos hídricos se debe incluir una descripción de los límites administrativos de la unidad de gestión hídrica de la que es objeto dicho plan y, por tanto, del inventario de recursos hídricos naturales. Este marco administrativo y de gestión incluye la superficie total de la cuenca o unidad de gestión hídrica elegida, así como aspectos relacionados con la distribución y porcentaje de representación de los diferentes territorios con competencias propias dentro de la misma.

También es recomendable establecer el número de habitantes de la cuenca y numero de núcleos urbanos de tal manera que, en caso de resultar precisas determinadas ponderaciones, quede representado el peso de la contribución de cada territorio involucrado en términos de superficie y población.

 

⚠️ Importante:

La dimensión transfronteriza, presente en la mayoría de las cuencas iberoamericanas, puede ser un aspecto clave, especialmente cuando el área de estudio se ubica aguas abajo de otro Estado del cual proviene una parte significativa de las aportaciones hídricas, ya sean superficiales o subterráneas. En estos casos, es fundamental considerar este contexto para una adecuada delimitación y evaluación de los recursos (La cuestión transfronteriza).

Identificación de aguas superficiales

El inventario de recursos hídricos superficiales debe incorporar una descripción detallada de la red de drenaje de la cuenca objeto del plan hidrológico. Esta descripción debe comprender la identificación y descripción de los cursos de agua principales y secundarios, sus afluentes, lagos, lagunas, humedales, y demás cuerpos de agua naturales presentes en el territorio.

Asimismo, debe incluir información sobre la jerarquía y el orden de los cauces, los patrones de flujo, la dirección del escurrimiento superficial, así como la localización de zonas de confluencia y divisorias de aguas.

Cuando la información esté disponible, se recomienda la recopilación de los hidrogramas característicos de este tipo de flujo, estimando magnitudes y coeficientes de escorrentía que puedan ser utilizados como información de referencia a la hora de plantear la simulación numérica.

Identificación de glaciares y nieves

Como reservas naturales de agua dulce, los glaciares y la nieve desempeñan un papel central en la regulación del ciclo hidrológico en regiones de montaña. Almacenan agua en forma sólida durante los meses fríos y la liberan gradualmente en temporadas secas o estivales, amortiguando la escasez hídrica. Esta función es especialmente relevante en cuencas que carecen de embalses de cabecera, donde los glaciares actúan como reguladores naturales del caudal.

Su dinámica influye directamente en la disponibilidad de agua, la estabilidad de los ecosistemas, la calidad del recurso hídrico y la gestión del riesgo. Por lo tanto, su estudio de los glaciares debe ser considerado como parte integral de la caracterización y el diagnóstico de una cuenca, deben incluirse en los programas de monitorización y en el modelo de gestión hídrica , además de tenerlos en cuenta a la hora de definir el programa de actuaciones, si fuera necesario.

Al plantearse el estudio, caracterización y monitorización de los glaciares, se debe de determinar la tipología del glaciar y, por lo tanto, su funcionamiento. Un ejemplo concreto es la distinción entre los glaciares fríos y templados, los cuales poseen comportamientos distintos. Este comportamiento debe de ser analizado teniendo en cuenta el cambio climático.

Aspectos a considerar para su estudio, caracterización y evaluación:

Inventario y Cartografía Glaciar

  • Objetivo: identificar, delimitar y cuantificar la extensión y volumen actual de los glaciares presentes en la cuenca.
  • Metodología recomendada: uso de imágenes satelitales (Landsat, Sentinel y otros satélites de pago), fotografías aéreas, cartografía geológica y topográfica, inventarios públicos, métodos geofísicos como radar de penetración terrestre (GPR) y tomografía de resistividad eléctrica (ERT) para determinar el espesor de hielo glaciar y validación en terreno.
  • Comparación temporal: se recomienda realizar comparaciones con datos históricos para identificar tendencias de retroceso o avance glaciar.

Caracterización Física y Dinámica

Determinación del balance de masa glaciar, pendientes, exposición solar, altitud, procesos de acumulación y ablación. Estos parámetros condicionan la dinámica de cada glaciar y su aporte potencial a los caudales. 

Concretamente, el balance de masa puede ser determinado con métodos directos o glaciológicos (con calicatas o estacas de ablación) o geodésicos o remotos (con GPS diferencial, aerofotogrametría, Lidar o uso de DEMs). Para el mismo, se recomienda realizar dos campañas anuales in situ, una campaña de acumulación y otra de ablación. Estas campañas sirven para calibrar y validar los modelos hidrológicos.

Por otro lado, la cinemática glaciar se determina a través de métodos de comparación de imágenes satelitales como DInSAR. Este método se emplea en particular para los glaciares de rocas o escombros y los glaciares cubiertos de detritos, con el objetivo de determinar su actividad.

 Evaluación del aporte hídrico glaciar

  • Modelación hidrológica: aplicación de modelos que integren temperatura, radiación solar y volumen de hielo para estimar el caudal derivado del deshielo.
  • Estimaciones estacionales: relevancia del aporte glaciar en ríos de régimen nival-glaciar, especialmente durante el verano. A través de los balances de masa se calcula la pérdida de volumen de hielo de las crioformas, tanto superficiales como subterráneas. Dentro de las crioformas, se debe considerar el aporte de los glaciares blancos, los aportes provenientes de glaciares de roca o de escombros, glaciares cubiertos, la nieve y por la degradación del permafrost. Para ello se comparan los modelos de elevación digital (MED) de distintos periodos de tiempo y así, se conoce el aporte hídrico.
  • Calidad del agua: evaluación de parámetros fisico-químicos y sedimentarios asociados al deshielo, incluyendo turbidez y presencia de sedimentos.
  • Identificación de riesgos: monitoreo de lagos proglaciares, desprendimientos y posibles eventos de inundación por desborde violento de lago glaciar (GLOFs), avalanchas de hielo y nieve, los lahares con componentes glaciológicos, remociones en masa que interactúen con hielo glaciar (riesgos en cascada), entre otros

 

Evaluación del Impacto del Cambio Climático

Cuantificación del Retroceso Glaciar

Mediante la comparación entre inventarios/ imágenes aéreas /imágenes satelitales históricos versus actuales, puede determinar la pérdida de masa y superficie glaciar, observando tendencias de reducción que varían según altitud, pendiente y orientación.

Incidencia en el Régimen Hidrológico

Se recomienda modelizar el efecto del retroceso glaciar sobre los caudales estacionales, destacando la disminución del aporte durante el verano y sus implicancias para los usos del agua y los ecosistemas asociados.

Escenarios Futuros

Se sugiere aplicar modelos climáticos regionalizados para proyectar la evolución futura de los glaciares y su impacto en la disponibilidad de agua, utilizando como referencia experiencias y marcos internacionales ajustados a zonas montañosas. Además, se recomienda incorporar posibles escenarios futuros de pérdida completa de masa glaciar y cómo afectaría a los caudales basales de los ríos, sobre todo en periodos de sequía.

Estrategias de Adaptación

Es fundamental incorporar medidas como:

  • Desarrollo de sistemas de alerta temprana ante riesgos asociados a glaciares.
  • Conocer y monitorear la cinemática de las crioformas para complementar los sistemas de alerta temprana.
  • Monitoreo continuo del retroceso y dinámica glaciar.
  • Incorporación de criterios de resiliencia climática en obras e infraestructura hídrica.
  • Fomento de la investigación y cooperación interinstitucional.
  • Monitoreo de isoterma 0°C, para tener claridad sobre el tipo de precipitación (líquida/sólida) que recibirá la cuenca.
  • Siembra y cosecha de agua para recargar los acuíferos. Como ya no se almacena nieve en las cumbres, se construyen zanjas de infiltración y pequeños embalses, para forzar que el agua en estado líquido se infiltre hacia los acuíferos subterráneos, empleados como nuevos reservorios.
  • Acumulación de nieve y cubierta con materiales aislantes para mitigar la ablación.

 

Brechas de información y necesidades de gestión

En muchas cuencas de montaña existe una limitada disponibilidad de información sobre el estado actual y funcionamiento de los glaciares. Esta carencia dificulta la validación de modelos hidrológicos y reduce la certeza de las proyecciones. Se recomienda:

  • Reforzar las redes de monitoreo.

Las redes de monitoreo permiten contrastar datos observados y simulados, mejorar la precisión de los modelos de balance hídrico y anticipar cambios relevantes en la oferta hídrica estacional.

  • Estaciones meteorológicas y fluviométricas asociadas a cauces de origen glaciar.
  • Redes glaciológicas, estaciones nivométricas y útiles para calcular acumulaciones estacionales.
  • Estaciones en lagos glaciares y zonas de permafrost, orientadas al seguimiento de riesgos y transformaciones en el paisaje de alta montaña. Resulta vital complementar los monitoreos de los lagos glaciares con sistemas de alerta temprana, para prevenir de las catástrofes asociadas a los GLOFs.
  • Mejorar la precisión de los modelos.
  • Aumentar la inversión en estudios específicos de glaciares y nieves,  con énfasis en sus aportes hídricos tanto superficiales como subterráneos.
  • Promover estrategias de gestión adaptativa frente a la incertidumbre climática.
⚠️ Importante:

Una red glaciológica es un sistema de estaciones de monitoreo instrumental y meteorológico instalado en zonas de glaciares para medir su evolución, balance de masa y respuesta al cambio climático.

Una estación nivométrica es una instalación meteorológica e hidrológica automatizada y fija que se ubica en zonas de alta montaña para medir de forma continua y en tiempo real el espesor de la nieve y sus propiedades.

Una ruta de nieve, en hidrología, es un trayecto lineal preestablecido en una cuenca de alta montaña donde se realizan mediciones periódicas y manuales de la acumulación de nieve. Su objetivo principal es calcular la densidad del manto nival y determinar el Equivalente en Agua de la Nieve (EAN), un dato crítico para pronosticar la disponibilidad de agua dulce durante la época de deshielo.

Identificación de aguas subterráneas

El inventario de recursos hídricos subterráneos debe incluir una descripción detallada de las aguas subterráneas en la cuenca objeto del plan hidrológico. Esta descripción debe contemplar la identificación y caracterización de los acuíferos presentes, sus límites geográficos e hidráulicos, su estructura geológica, los tipos de materiales permeables que los componen y su espesor saturado.

Asimismo, se debe documentar la dinámica de recarga y descarga, las direcciones del flujo subterráneo, la situación de la superficie piezométrica, la interrelación con los cuerpos de agua superficiales, y los niveles piezométricos observados. Como la caracterización hidrogeoquímica e isotópica de las aguas subterráneas. . Como la caracterización hidrogeoquímica e isotópica de las aguas subterráneas.

A estos efectos, es esencial contar con mapas que indiquen la localización de manantiales y zonas de rezume representativas del afloramiento de las aguas subterráneas. Igualmente, es importante identificar los tramos de río influentes que permitan estimar la localización de las zonas de recarga.

Será igualmente importante registrar, cuando estén disponibles, los parámetros hidrogeológicos fundamentales, como la transmisividad, la conductividad hidráulica y el almacenamiento específico, su vulnerabilidad a la contaminación y el estado de explotación de los acuíferos.

Zonificación y criterios para delimitación

En la realización del inventario de recursos hídricos naturales, la cuenca hidrográfica objeto de trabajo se podrá dividir en zonas y subzonas, siempre que su dimensión así lo aconseje, para compartimentar el territorio en unidades que guarden ciertas analogías y que por sus dimensiones resulten comparables. La división se hará en cada caso atendiendo a criterios hidrográficos, hidrogeológicos, administrativos, socioeconómicos, medioambientales u otros que en cada supuesto se estime conveniente tomar en consideración.

⚠️ Importante:

Esta zonificación debe facilitar el uso de los resultados del inventario de recursos hídricos en otros aspectos de la planificación hidrológica como, por ejemplo, la definición de caudales ecológicos, el cálculo de balances entre recursos y demandas o la asignación y reserva de recursos.